EL HCD de San Isidro aprobó la rendición de cuentas 2012
Tras un extenso debate, el Concejo Deliberante de San Isidro aprobó por 13 votos contra 10 la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2012 presentada por el Ejecutivo municipal.
También remarcó la participación de los funcionarios del Departamento Ejecutivo que concurrieron de las comisiones, fomentando la articulación de políticas y garantizando la transparencia de un presupuesto equilibrado y con solvencia fiscal.
“Este año no ha venido al Concejo ningún proyecto de ampliación presupuestaria. Hoy podemos ver que los ingresos y egresos del año fueron similares a lo presupuestado, se cuenta con una diferencia mínima que no tuvo impacto sobre el presupuesto total y es consecuencia de la ausencia de fondos que debíamos recibir de otras jurisdicciones”, explicó el concejal.
Y resaltó que San Isidro cuenta con un presupuesto estructurado por eso, pese a conflictos de otras esferas de gobierno, pudo asegurar equilibradamente el ejercicio de la gestión 2012. “Este municipio demuestra fortaleza en términos presupuestarios, ya que el 60 por ciento de sus ingresos son genuinos, no dependen de la ayuda del gobierno nacional y provincial. Hay autonomía financiera y económica”.
En la sesión argumentaron que “la rendición de cuentas se ve reflejada en las calles limpias e iluminadas, en la calidad de los hospitales municipales, en los campos de deportes, en los espacios verdes recuperados y en la gran inversión que se hace en prevención y seguridad”.
Por otro lado, dada la trágica tormenta del pasado 2 de abril, el legislativo aprobó un proyecto en el cual le solicita al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa de la Nación “la adecuada y masiva comunicación a través del Sistema Nacional de Radio y Difusión de alertas a la población en caso que existan informes del Sistema Meteorológico Nacional que prevean posibles catástrofes climáticas”.
El edil Castellano sostuvo “dicho pedido se sustenta tanto en la falta de emisión de alertas como en la mala información brindada por los organismos competentes que, tras graves hechos climáticos, frente a cualquier precipitación exageran y brindan datos que no se condicen con lo que realmente preveén”.