El Vaticano rechazó las acusaciones contra Bergoglio: son “calumniosas” y vienen de una “izquierda anticlerical”
El Vaticano rechazó hoy acusaciones de algunos sectores de la Argentina contra el papa Francisco por una supuesta complicidad con la última dictadura militar y calificó esas denuncias, provenientes en muchos casos del kirchnerismo, de “calumniosas y difamatorias” además de estar originadas en una “izquierda anticlerical”.
Las denuncias provenientes de sectores afines al kirchnerismo fueron ratificadas hoy por la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien insistió con que hay “acusaciones muy serias” contra el papa Francisco por su actuación “durante la dictadura cívico-militar”.
Carlotto le reclamó que haga un “mea culpa” porque “fue colaborador de entregar a dos sacerdotes” de la Compañía de Jesús, cuya cúpula integraba en ese tiempo.
En cambio, la ex secretaria de Derechos Humanos Alicia Oliveira salió en defensa de Bergoglio y aseguró que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, “sabe” que el flamante papa ayudó a los perseguidos por la dictadura militar, por lo que lo que la exhortó a que dé testimonio de ese compromiso.
“Yo estuve viviendo con Nilda Garré. Nilda Garré sabe que Bergoglio me ayudaba”, aseveró Oliveira y, en tono irónico, agregó: “O le vamos a pedir a Garré que diga eso (que sabe que Bergoglio ayudaba y protegía a perseguidos por la dictadura) porque (Sergio) Berni le va a pegar”.
En la primera comunicación oficial del Vaticano referida al origen y los antecedentes del nuevo papa, el vocero Lombardi insistió en que “la matriz anticlerical de esas campañas son conocidas”, en referencia a las acusaciones contra el religioso por su presunto vínculo con la detención de dos misioneros jesuitas torturados por la dictadura que gobernó el país entre 1976 y 1983.
En una conferencia de prensa, Lombardi sentenció: “La campaña contra Bergoglio es conocida, se refiere a hechos de hace mucho tiempo y ha sido promovida por una publicación que en ocasiones es calumniosa y difamatoria. El origen de izquierda anticlerical es notorio”.
El vocero papal añadió que, por el contrario, el Sumo Pontífice “hizo mucho para proteger a la gente durante la dictadura militar” y recordó que cuando Bergoglio se convirtió en arzobispo de Buenos Aires “pidió perdón para la Iglesia por no haber hecho suficiente durante la dictadura”.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, quien reveló que recibió “duras críticas” por haberse reunido en varias oportunidades con Bergoglio, confió en que el Sumo Pontífice no se mezclará en la política local nacional, ya que no estará “en las confrontaciones y mezquindades, sino “buscando reflexión, armonía, paz y unidad”.
A su turno, el administrador apostólico de la diócesis Merlo-Moreno, monseñor Jorge Casaretto, defendió a su colega religioso y dijo que el papa Francisco “intercedió por sacerdotes” ante los máximos responsables de la dictadura.
Oliveira recordó que “en esa época, Jorge estaba muy angustiado. Trataba de sacar gente del país. Tuvo una actitud colaboradora con la gente necesitada” y ratificó que cuando estuvo “guardada”, Bergoglio la llevaba “al colegio para ver a uno de mis hijos”.
Sin embargo, Carlotto relató una historia sobre una “familia platense, cuya hija embarazada desapareció y hubo noticias de que tuvo una niña en la comisaría quinta de La Plata” y cuando “se fue a consultar a Bergoglio, Bergoglio mandó a consultar a un tercero y la respuesta que le dio a la familia es que 'no busquen más porque la niña está en buenas manos'.