La CGT de Calo pide al gobierno “escuchar reclamos”, de los que pararon y también de los oficialistas
La CGT oficialista que conduce el metalúrgico Antonio Caló pidió hoy al gobierno de Cristina Fernández "escuchar los reclamos" que realizaron los gremios moyanistas que concretaron el primer paro nacional al kirchnerismo, como "así también" los que formulan ellos "a través del diálogo".
Así se expresó al término de la una reunión de la "mesa chica" de la CGT oficialista que se realizó en la sede de la UPCN de esta Capital.
Sin embargo, Caló se diferenció del sindicalismo opositor que encabezan Hugo Moyano (CGT opositora), Pablo Micheli (CTA disidente) y Luis Barrionuevo (gastronómicos) al calificar al paro nacional del martes como "político" e ironizó: "Como corte lo organizaron bien, como paro no sé".ð "No hubo la libertad que tiene que tener un trabajador", enfatizó el dirigente metalúrgico.
Caló resaltó nuevamente que "esta CGT optó por el diálogo" y añadió que el paro que realizaron el moyanismo y la CTA de Micheli "son formas de llevar adelante los problemas que tenemos. Ellos tienen una forma y nosotros otra".
"Es un tema político", argumentó, y volvió a diferenciarse al remarcar que "a lo mejor otros compañeros quieren formar un partido político".
Caló explicó además que en la reunión se analizó el alcance de las negociaciones con el gobierno sobre el impuesto a las ganancias, la asignación familiar y el reparto de los fondos de las obras sociales sindicales.
Al respecto Caló sostuvo que "como dijo la Presidenta, este año fiscal está terminado" pero el año que inicia "el impuesto a las ganancias" lo "va discutir con esta CGT".
En tanto que el secretario adjunto de esa CGT, el estatal Andrés Rodríguez, evitó referirse sobre los alcances del paro al sostener que "ya fue".
Remarcó que su sector se diferencia del moyanismo "en muchas cosas, como la ubicuidad de la política y considerar que el rol de la CGT es reconstruir su poder gremial" y que "no debe ser un agrupamiento ideológico o político para ir gestionando a partir del diálogo y la negociación las reivindicaciones de los trabajadores".
Cuando se le preguntó si creía que Moyano tiene más una postura política que gremial, Rodríguez contestó: "Totalmente".
No obstante, recordó que "es constitucional el derecho de huelga" y dejó entrever que en el caso de la "imposibilidad de un diálogo fructífero y que se cierran los caminos", su sector podría decidir otro tipo de acción.
Con escasas repuestas a sus demandas los sindicalistas no ocultan el deseo de ser convocados ante de fin de año por la Presidenta, habida cuenta que la mayoría de ellos reconoce en privado que la Jefa del Estado es la única capaz de satisfacer sus reclamos.
De ahí que la "vocación" por el diálogo es resaltada permanentemente por los popes de la CGT oficialista.