Crece la tensión por la toma de la sede de la cartera educativa bonaerense
El gobierno y los estatales bonaerenses no alcanzaron hoy un acuerdo que permita destrabar el conflicto por supuestos recortes en viáticos y horas extras, por lo que crecía la tensión por la toma de la sede de la cartera educativa provincial, que lleva cuatro días y se extendería durante el fin de semana.
En tanto, docentes y estatales mantenían la toma del edificio de calle 13 luego de que fracasara la reunión entre dirigentes gremiales de ATE, UPCN y SOEME con la titular de la cartera Educativa y representantes del ministerio de Trabajo bonaerense, que convocó al encuentro.
Allí, denunciaron que "los recortes" tendrán un impacto fuerte en el salario de los trabajadores.
"Se mantiene la ocupación pacífica, siempre abiertos al diálogo, pero lo que pasa es que no hay ámbitos para ese diálogo", dijo a la prensa Oscar de Isasi, secretario general de ATE.
El referente sindical confirmó que la toma de la sede educativa continuará el fin de semana e informó que se realizarán asambleas para evaluar un posible paro el martes, con movilización desde los consejos escolares hasta la Casa de Gobierno provincial.
Isasi aseguró que "lo que dice De Lucía no es real, sí hay ajuste en la Dirección de Escuelas, es porque lo hay en toda la provincia" y puso como ejemplo el caso del ministerio de Salud que "tiene el presupuesto más bajo de los últimos 15 años".
Por su parte, De Lucia consideró que la toma del edificio es "encabezada por un grupo de empleados que arrastran privilegios" y aseguró que "estamos realizando un reordenamiento de horas extras que en muchos casos son excesivos y que superan el promedio de la jornada laboral".
La crítica fue replicada por los trabajadores, quienes mediante una carta abierta, afirmaron que "ni 'inadaptados' ni 'privilegiados', todos quienes estamos luchando somos trabajadores precarizados, a quienes se quiere privar incluso de la parte del salario que el Estado tanto nacional como provincial paga en negro". Esta madrugada la presencia de efectivos de la Guardia de Infantería alimentó las versiones sobre un desalojo violento de las dependencias administrativas, pero el juez Juan Pablo Masi aclaró que no existía ninguna orden en ese sentido.
"Vamos a resistir", dijo a la prensa Alberto González, secretario de Movilización de ATE, quien responsabilizó de antemano a De Lucía por cualquier accionar que ponga en riesgo la integridad física de los trabajadores.
En tanto, María Inés Uro, una de las delegadas de ATE que participa de la protesta, manifestó que "fue una noche bastante preocupante. Hubo mucha presencia policial".
La sindicalista reconoció que "seguramente hay casos" donde se registran excesos en el pago de horas extras, pero aclaró que el personal movilizado "no está defendiendo esos casos".
Desde el martes, trabajadores de la Dirección General de Cultura y Educación mantienen tomado el edificio en contra del "ajuste", mientras que la jefa de la cartera educativa denunció ayer amenazas contra funcionarios de parte de "un grupo de violentos" que identificó con la agrupación 11 de Septiembre.
Esa acusación también fue realizada por el Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, quien reveló que ayer cuando funcionarios y sindicalistas ingresaron al ministerio "fueron agredidos físicamente con piedras y vidrios, incluido la propia ministra que recibió en su domicilio amenazas contra su persona y su familia".
Al conflicto se le sumó en las últimas horas una movilización que realizarán el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (SUTEBA) y la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) el miércoles a la Casa de la Provincia en Capital Federal para reclamar mejoras para los docentes.
Los sindicatos exigirán la reapertura de la paritaria salarial, la eliminación de los topes en las asignaciones familiares, el no pago del impuesto a las ganancias, la regularización del pago a proveedores y empresas de transporte escolar, entre otros temas.