01.11.2011 - 0:00 | Policiales

Se acerca el final para el juicio oral por el encubrimiento del crimen de María Marta García Belsunce

El juicio por el encubrimiento del asesinato de María Marta García Belsunce, cometido el 27 de octubre de 2002, llegará a su fin cuando el viernes próximo el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro decida si condena a un grupo de familiares y amigos de la víctima.

Los jueces María Elena Márquez, Alberto Ortolani y Ariel Introzzi Truglia deberán definir si aplican las penas de prisión efectiva de entre 4 años y medio y seis años que solicitó la Fiscalía, o disponen las absoluciones que reclamaron las distintas partes de las defensas.

La única que parece tener un fallo favorable es la masajista Beatriz Michelini, a quien los fiscales Laura Zyseskind, Daniel Márquez y Leonardo Loiterstein decidieron no acusar pese a que, desde la cárcel, el viudo Carlos Carrascosa la señaló como la principal encubridora del crimen.

Por su parte, la Fiscalía pidió seis años de cárcel para el médico Juan Gauvry Gordon, que no denunció el hecho al llega al country Carmel, donde fue cometido el homicidio.

La misma pena les correspondería al abogado Horacio García Belsunce, uno de los hermanos de la víctima; y Guillermo Bártoli, cuñado de la mujer asesinada y principal sospechoso del Ministerio Público junto a su mujer, Irene Hurtig, quien nunca fue formalmente imputada.

Los fiscales también solicitaron cinco años de prisión para John Hurtig, medio hermano de García Belsunse y quien dijo haber tirado al inodoro de la casa el famoso "pituto" o sexta bala disparada.

Por su parte, pidieron cuatro años y medio de cárcel para Sergio Binello, un vecino del country que se comunicó con los directivos del lugar para pedirle que sobornaran a la policía si llegaba al lugar.

Los abogados defensores de cada uno de los acusados justificaron el modo en que actuaron sus clientes, al insistir en que pensaron que había sido un accidente y que sólo querían evitar más dolor al cuadro que ya vivían.

En su alegato final, la defensa de Bártoli criticó a la acusación de la fiscalía, porque planteó cuestionamientos a la hipótesis de que todos encubrieron intencionalmente la muerte.

Una de las claves de la acusación fiscal fue una llamada que hizo el viudo Carrascosa a la empresa de medicina privada OSDE, en la cual se oyen dos voces -una femenina y otra masculina- dando a entender que ya sabían que la víctima estaba muerta.

La fiscalía dio por cierto que esas voces pertenecen a Bártoli y a su esposa -a quien no pudieron acusar formalmente por no está sentada en el banquillo-, pero la defensa del cuñado de García Belsunce aseguró que esa mujer no pudo ser otra que Michellini y rechazó la pericia que desacreditó esa posibilidad.

Sólo resta saber si el tribunal da crédito a estos argumentos de las defensas o si se avanza con la hipótesis que llevó al banquillo a los acusados.

García Belsunce, de 50 años, fue asesinada en el country Carmel, de la localidad de Pilar.

Aunque se creyó que había muerto tras resbalar en el baño y se golpeó la cabeza, una autopsia determinó que tenía cinco balazos en el cráneo.