Piden prisión perpetua para dos acusados de asesinar a un niño
Un fiscal de juicio pidió hoy que se condene a prisión perpetua a dos jóvenes acusados del crimen de un niño de 9 años asesinado en 2002, durante un robo contra su padre policía, en la localidad bonaerense de Los Polvorines, fuentes judiciales.
Fuentes judiciales precisaron a Télam que si bien esa calificación penal contempla la pena de prisión perpetua, como los acusados eran menores de edad al momento de cometido el hecho, no se les podrá aplicar una condena mayor al máximo previsto para la tentativa de ese delito, o sea 16 años y ocho meses.
No obstante, el fiscal pidió a los jueces Luis Cayuela, Juan Stepaniuc y Leonardo Pitlevnik que no tengan en cuenta que los imputados eran menores al momento del hecho y, en forma subsidiaria, reclamó que ambos reciban penas de 37 años.
A su turno, las defensas solicitaron la absolución de ambos acusados por falta de pruebas, tras los cuál, el tribunal pasó a la "últimas palabras".
En esa instancia, Figueroa -quien será juzgado también por el secuestro y crimen de Matías Berardi (16), cometido en 2010-, dijo que él no estuvo en el lugar del hecho, mientras que Román si reconoció su presencia en la escena del crimen aunque aclaró que él no cometió el homicidio.
"Me pidió perdón y me dijo que no tuvo la intención de matar al nene", explicó Mario Leguizamón, padre de la víctima, que no se constituyó como particular damnificado en la causa y es acompañado por la Asociación Madres del Dolor.
Luego de escuchar a los acusados, el tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta las 12 del viernes próximo cuando dará a conocer su veredicto en el edificio judicial situado en Ituzaingó 340 de San Isidro.
El juicio comenzó la semana pasada, cuando Leguizamón padre declaró como testigo y reconoció a los acusados como dos de los delincuentes que lo asaltaron y con los que se enfrentó.
El hecho ventilado en el debate ocurrió el 1 de abril de 2002, cuando Mario Leguizamón, quien prestaba servicios en la Jefatura Departamental de San Isidro pero estaba franco de servicio y de civil, circulaba en un Fiat Siena junto a su padre Juan Pablo Leguizamón y su hijo de 9 años, por la calle Arrieta de Los Polvorines.
Al llegar a Arrieta, entre Pío XII y Darragueira, tres delincuentes armados interceptaron el auto y exigieron su entrega al policía, que se identificó como efectivo e impartió la voz de alto.
Ante esa situación, los asaltantes comenzaron a disparar, por lo que el policía repelió la agresión.
A raíz del tiroteo, el efectivo resultó herido de tres balazos y su padre en el omóplato derecho, mientras que su hijo recibió un impacto en el rostro que le provocó la muerte poco después cuando era asistido en el hospital Carrillo de Los Polvorines.
En tanto, minutos después del crimen, vecinos de la zona lograron detener a Román, quien por entonces tenía 17 años y presentaba un balazo en su brazo derecho.
Leguizamón padre contó a Télam que Figueroa fue detenido por el crimen de su hijo un día después del hecho, y que como en ese entonces era menor de edad al igual que Román, ambos fueron alojados en institutos de seguridad de donde luego escaparon.
El hombre relató que "Larry" recién fue detenido en mayo de 2011 cuando lo capturaron por el caso Berardi, mientras que Román cayó preso por una causa de robo hace poco más de un año y medio.
Por último, el padre de la víctima añadió que por el crimen de su hijo había sido apresado en 2002 un tercer sospechoso pero como éste era menor de 16 años, y por lo tanto inimputable, quedó desvinculado de la causa.