La defensa de Martínez Espinoza dice que no es el “rey de la efedrina”
La defensa del mexicano Jesús Martínez Espinoza, acusado de ser "el rey de la efedrina", intentará demostrar que el empresario "no era el jefe de una banda" y que no hubo ninguna vinculación con el triple crimen de General Rodríguez, donde fueron asesinados tres jóvenes empresarios vinculados al negocio de los medicamentos.
"Martínez Espinoza no es jefe de ninguna organización -dijo hoy su abogado Diego Storto-. En el expediente no hay ninguna razón que apunte a eso. Se pudo ver claramente en la lectura del requerimiento de elevación a juicio que escuchó hoy el tribunal".
Y añadió que allí "se nombró algo del triple crimen pero no se demostró vinculación" con el asesinato de Sebastián Forza, Damian Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos aparecieron fusilados en un descampado de General Rodríguez el 13 de agosto de 2008.
El abogado Storto explicó que lo único que vincula esos hechos fue que Espinoza "conoció a Ferrón a través del fallecido Luis Tarzia, que tuvieron dos reuniones y quedaron explicadas; nada más que eso".
Puntualmente, Storto admitió que su cliente era el dueño de la quinta de Ingeniero Maschwitz donde en 2008 fue desarticulada una "cocina" de drogas sintéticas prohibidas, pero negó que el hombre supiera de esa actividad ilegal.
"Mi cliente tenía en vista abrir varios locales comerciales de comidas en Argentina", aseguró el defensor, y agregó que "ha tenido comportamientos que pueden interpretarse como sinuosos pero no es responsable de toda la andanada de imputaciones que se le hacen".
Las declaraciones del letrado a la prensa tuvieron lugar esta mañana en la ciudad bonaerense de San Martín, poco antes del comienzo del juicio a Martínez Espinoza, a Mario Segovia, apodado "el rey de la efedrina", y a Ricardo Martínez, padre del actor Mariano Martínez, y a otros nueve acusados.
Todos ellos son juzgados por el TOF 4 de San Martín, que tiene previsto escuchar a unos 400 testigos y realizará las audiencias los viernes, por lo que se calcula que el proceso duraría hasta mediados de 2012.
En un juicio anterior por este caso fueron condenados a seis años de prisión los ocho mexicanos que vivían y trabajaban en la quinta de Maschwitz -expulsados del país en agosto último al cumplir la mitad de la condena-, más el distribuidor farmacéutico Mario Ribet, a cuatro años y medio de cárcel, y los hermanos farmacéuticos Guillermo y Héctor Salomón, a cuatro años.
Martínez Espinoza, de 52 años, era el presunto líder de la banda de narcos mexicanos y fue detenido el 3 de octubre de 2008 en un hotel de Asunción del Paraguay bajo la identidad de Juan Jesús Preciado y con cinco kilos de efedrina en su poder por personal de la Secretaría Nacional Antidrogas del Paraguay (Senad).
El juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez, calificó a Martínez Espinoza como el "responsable de máxima jerarquía en lo que es la estructura de la banda", descubierta en la noche del 17 de julio de 2008 en la casaquinta de Ingeniero Maschwitz, donde había un laboratorio de drogas sintéticas elaboradas a base de efedrina.
Faggionato Márquez, que más tarde fue destituido, analizó la relación que había entre este procedimiento y el triple crimen de General Rodríguez, pero finalmente esa investigación se llevó adelante en un juzgado de Campana al no encontrar conexidades directas entre los dos hechos.