11.07.2011 - 11:00 | Actualidad

Reclaman médicos e insumos en la villa La Carcova de San Martín

La muerte de otro bebé ocurrida el jueves fue la gota que rebalsó el vaso para que los vecinos se juntaran en la salita “Moisés Abot", recientemente incendiada, a pedir más atención en salud e ingreso de ambulancias y policías al barrio.

La Carcova es un “barrio de emergencia y de muchas carencias”, explica Noemí. “Es uno de los barrios olvidados del partido de San Martín”.

En el inmenso predio que ocupa la villa hay dos salitas de atención primaria. La Borges está al lado de la estación José León Suárez, frente a la comisaría, mientras que la otra, Moisés Abot, está al fondo del barrio y esta semana fue incendiada.

“Hace tres días nos quemaron parte de la salita donde estaban los insumos”, dice Noemí, que no tiene dudas que el incendio fue adrede, producto la situación que reina en el barrio. “Así que no hay ningún insumo para ninguna emergencia. Habían donado un televisor, para cuando viene el doctor los nenes estén tranquilitos mirando, hasta eso se quemó porque estaba en la sala de insumos”.

En el barrio “cada fin de semana hay heridos y la gente se muere porque no tenemos como sacarlos afuera”, dice la vecina. Dentro del barrio, la salita “es el único medio para atender una emergencia. En este momento tenemos un solo médico que es pediatra y trabaja ad honorem. Los otros que había se fueron, renunciaron por falta de pago. Algunas chicas, vecinas del barrio, van y ayudan, pero no saben nada, no son médicas”.

Las casillas del barrio, mayoritariamente de madera, donde habitan varias personas en un solo espacio, son calefaccionadas artesanalmente por lo que en invierno sobre todo son frecuentes los incendios. Esta semana, no ocurrió una catástrofe de pura suerte cuando tres casas linderas se incendiaron. “A nosotros no nos entran los bomberos. La semana pasada se quemaron tres casas, mientras que los bomberos fueron a buscar a la policía y la policía se dignó a venir, se quemaron tres casas”, expresa con indignación Noemí.

“Todo el mes de julio estuvimos teniendo reuniones diciendo que renunciaron los médicos. Lo que estamos pidiendo es que se haga por lo menos un mejorado alrededor de la salita. No pedimos que hagan mejoras en todo el barrio, que en realidad también lo necesitamos, por la cantidad de chicos y mayores que hay. Pero al menos para que pueda entrar la ambulancia o algún remis, porque nadie entra al barrio”.

El desencadenante que convocó a una “juntada” en el centro de salud para el viernes por la mañana fue la reciente muerte de un bebé recién nacido, que no pudo ser atendido, producto de que el incendio acabó con todos los insumos y motivó la ausencia del único médico. Mientras los padres llevaban al niño de una salita a otra, a treinta cuadras de distancia, el niño perdió la vida. “Su hubiésemos tenido las insumos y médicos correspondientes esto no hubiera ocurrido”, consideró la vecina.

Fuentes del Municipio San Martín explicaron que “aparentemente hay un grupo político que se sumó al reclamo, lo cual lleva a generalizarlo. Se trata de un reclamo genuino y termina siendo un reclamo político”. Asimismo expresaron que “el 80 por ciento del reclamo estaba resulto”, mientras que “el otro 20 por ciento no se puede resolver en lo inmediato”, pero que “se está trabajando en brindar una solución”.

Asimismo, en cuanto a la jurisdicción, la fuente indicó que “el centro de salud es provincial, no es municipal”, aunque desde el municipio en ocasiones se brindó “asistencia de medicamentos o colaboración de ambulancia”.

Este centro de salud destinado a la atención de miles de habitantes de la zona fue reinaugurado a mediados de 2009 por el entonces Ministro de Salud provincial, Claudio Zin, con una inversión de 150 mil pesos.

Por otro lado, la agrupación Madres del Dolor, encabezada por Vivian Perrone, se solidarizó con los vecinos del barrio La Carcova y brindó su apoyo tras el pedido de ayuda.

“Madres del Dolor está tomando cada vez más ramas”, explicó Viviam Perrone, “no podemos limitarnos a decir que solamente nos dedicamos a víctimas de…, donde nos piden ayuda si podemos llegar a hacer algo por lo menos lo intentamos. Es cada vez más grande la demanda que hay. Creo que tengo un listado de llamados por hacer de entre 10 y 20 personas que no llegamos a tiempo a contestar. No somos funcionarias ni autoridades, sino que brindamos el poco tiempo que nos queda y nos duele que las personas que estén cobrando un sueldo por hacer esto, no lo estén haciendo”.

Asimismo, Perrone expresó sobre el asunto de La Carcova que “hay que darlo a conocer, difundirlo. Lo que vamos a tratar es de ser un nexo entre todo el barrio y quienes deberían estar ahí viendo qué ocurre con la salita”.

Por último, expresó que “lamentablemente, cuanto más necesitada es la gente menos voz tienen. No tienen forma de acceso a los medios por Internet, o transporte o tiempo para golpear puertas y pedir lo que se les tendría que brindar espontáneamente. No tienen porqué estar mendigando salud”, concluyó.