23.06.2011 - 0:00 | Policiales / Vicente López

Caso Solange: Un perito dijo que el fiscal del caso no investigó las pruebas que apuntarían a un albañil

Un perito de la defensa de Lucila Frend acusó ayer a la fiscalía por no haber investigado a un albañil y denunció una serie de pruebas que permitirían sospechar que ese hombre pudo haber asesinado a Solange Grabenheimer.

El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro escuchó al perito Julio Julián, quien aseguró que había pisadas en el techo de la obra lindera al PH en el que vivían Lucila y Solange las victimas porque horas antes se había puesto brea, y que esas huellas iban en una sola dirección: el departamento donde estaba Solange.

Julián sostuvo que no habría dudas que el albañil sospechoso había estado en la zona del crimen porque a las 3.45 de la tarde de aquel día hizo una extracción de un cajero automático en un banco de la localidad de Florida.

Convocado por la defensa, el criminólogo también denunció que el encargado de la obra en construcción encontró el día del hecho una bolsa con varias bombachas -una de ellas con semen- en cercanías de la obra, pero que no habría sido investigada.

Fue así que el testigo acusó al fiscal Alejandro Guevara, instructor de la causa y parte del Ministerio Publico en el juicio oral, por "obstaculizar las pericias".

En su indagatoria, en el primer día del juicio, Lucila mencionó que un obrero que trabajaba en una obra lindera a su departamento le había enviado mensajes de texto a su amiga invitándola a salir porque "gustaba de ella".

Lucila dijo que ese obrero pudo haber entrado por la puerta de un balcón que "estaba abierta".

Según explicó, uno de los albañiles de la obra de al lado entraba al PH por esa puerta para hacer unas refacciones y "a mí me molestaba que (Solange) dejara entrar al obrero, pero ella me decía que era de confianza".

Solange fue encontrada muerta el 10 de enero de 2007 en el PH de Florida, partido de Vicente López, en la zona norte del conurbano bonaerense, por su novio, su prima y la propia Lucila, que pidió que la acompañaran porque sospechaba que algo malo había pasado.

Según la autopsia, Solange fue asfixiada y asesinada de cuatro puñaladas en el cuello, pero su cadáver pudo haber sido manipulado a las horas de muerta por las huellas de lividez que presentaba. Hasta ahora, los peritos han debatido fundamentalmente sobre la hora en la que ocurrió el crimen, lo que indicaría si Lucila pudo haber estado o no en la escena del homicidio.

Frend está acusada por "homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento", y si fuera encontrada culpable, podría ser condenada a prisión perpetua.