22.06.2011 - 10:00 | Internacionales

Tiburones y rayas brasileñas en peligro de extinción

Al menos 60 de las 169 especies de tiburones y rayas con hábitat en el litoral brasileño están amenazadas de extinción y 2 ya fueron extintas en algunas de las regiones en que vivían, según un estudio divulgado por el Ministerio de Medio Ambiente de Brasil.

Las cifras forman parte de un inventario, dado a conocer ayer, que fue realizado por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad sobre la actual situación de las 169 especies de tiburones y rayas registrados en Brasil, según despacho de la agencia Xinhua.

De acuerdo con el estudio, de las 60 amenazadas, 29 están críticamente en peligro, 7 en peligro y 20 en situación vulnerable.

Del total de especies estudiadas, apenas 31 fueron consideradas como sin ninguna amenaza y 16 como casi amenazadas.

El número de estas especies amenazadas de extinción puede ser mayor debido a que 59 fueron registradas en la categoría de "Datos insuficientes".

Los investigadores recogieron informaciones sobre taxonomía, distribución, datos de población, principales amenazas y acciones de conservación para determinar el grado de amenaza en que se encuentran según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

El inventario fue iniciado en 2009 e involucró a más de 50 especialistas de todo el país.

El resultado del estudio será sometido a una revisión científica antes de ser publicado en la revista "Biodiversidad Brasileña".

Los elasmobranquios (tiburones y rayas), que también incluye a las quimeras, son peces de esqueleto cartilaginoso que corren riesgos naturales de extinción por tener una vida larga y tasas de fecundidad y mortalidad natural muy bajas. Esas características reducen su capacidad de reposición poblacional.

Su vulnerabilidad aumenta debido a que muchas de estas especies se juntan en épocas específicas y locales de aguas rasas definidos para su reproducción.

"Todo eso hace al grupo muy vulnerable a la pesca", explicó la investigadora Mónica Brick Peres, que coordinó el estudio.

“Las evaluaciones confirman lo que ya sabíamos. La pesca excesiva y no reglamentada fue y sigue siendo la mayor amenaza para este grupo en las aguas brasileñas", agregó la especialista.

Brasil, con 7.400 kilómetros de costas en el Atlántico Sur, es uno de los países con mayor biodiversidad marina en el mundo.