26.04.2011 - 17:00 | Actualidad

El Interventor de Ferrobaires dijo que la empresa sufre un "deterioro de más de diez años" en el servicio

El interventor de Ferrobaires, Antonio Maltana, dijo hoy que el desplazamiento de la cúpula de la empresa, tras la polémica por la difusión de contrataciones de cargos jerárquicos con salarios altos, se enmarcó en "el deterioro de más de diez años" que afronta el servicio de trenes.

Maltana desplazó ayer a la cúpula de la empresa a raíz tras la difusión de esos niveles salariales en contrataciones y puso bajo observación la situación de 1.200 personas vinculadas a la compañía.

"Es una medida muy pensada que tiene su raíz en las directivas propias del gobernador Daniel Scioli", dijo el interventor de Ferrobaires en declaraciones difundidas por radio La Red.

Uno de los objetivos, sostuvo Maltana, es lograr "la preservación de la gente de Ferrobaires para que tengan un trabajo digno y el buen servicio del usuario".

El funcionario advirtió que Ferrobaires "sufre un deterioro de más de diez años", por lo cual afirmó que trabajarán para que el "material rodante funcione con una seguridad técnica absoluta para que no haya descarrilamientos y choques".

Maltana subrayó que otro punto a mejorar es la "regularidad operativa del servicio para un tren salga y llegue según establecidos los horarios".

El interventor elevó un informe al gobernador Scioli con la situación de la empresa y el plan de trabajo a corto y mediano plazo, y presentó las disposiciones para el reemplazo de responsables de áreas técnicas y administrativas.

Eduardo Gnarini, gerente general de la empresa, fue reemplazado por Alejandro García y José Pucciarelli, mientras el gerente de Operaciones, Daniel Pearse, fue reemplazado por los ingenieros Emo Martini y Edgardo Ferrari.

En tanto, el tesorero general, Héctor Camera, fue reemplazado por Oscar Angel Bertoglio.

También hubo modificaciones en la Unidad de Administración y Gestión, que conducía Jorge Di Buono, donde quedó a cargo Francisco Bayá, y en el área de Abastecimiento, que pasó a manos de Juan José Nesci en lugar de Eduardo Cervidio.

Maltana informó, además, que el ministerio de Trabajo bonaerense y los gremios con representación en Ferrobaires estudian la situación de más de 1.200 agentes que revisten bajo la modalidad de "contratados", con el objetivo de lograr "la definitiva normalización de quienes realmente prestan servicio".

El 18 de febrero, el jefe de gabinete provincial, Alberto Pérez, anunció la intervención de la empresa Ferrobaires tras el choque entre dos formaciones en proximidades de la estación de San Miguel, en la línea del tren San Martín, noroeste del conurbano.

Maltana dijo entonces que el plan de acción de la intervención incluía "mejorar la seguridad técnica del material en operación en primera instancia, la regularidad operativa y como tercera etapa, el confort del pasajero".

El choque de trenes se produjo el 16 de febrero, poco después de las 18.30, cuando la formación de Ferrobaires, que viajaba a Junín colisionó con el vagón furgón de un tren de la línea San Martín que estaba detenido a la espera de llegar a la estación San Miguel, ubicada a siete cuadras del lugar del accidente.

Como consecuencia del hecho, 4 personas fallecieron y cerca de 120 resultaron heridas.

Las pericias judiciales determinaron que si los frenos no hubiesen estado anulados la locomotora habría tenido tiempo suficiente para detenerse y evitar la colisión.

El informe también relevó que segundos antes del choque el conductor del tren, Sergio Balbi, estaba enviando mensajes de texto, por lo que se presume que no vio la luz amarilla que le indicaba que debía frenar.

Los resultados de las pericias comprometen la situación judicial de los encargados de mantenimiento de las formaciones de Ferrobaires, en el marco de la causa que lleva adelante el juez federal de San Martín Juan Manuel Yalj y en la que están procesados el conductor Balbi y su acompañante Carlos Raviola.