La provincia ofreció células madre a Japón para tratar a pacientes con síndrome radioactivo agudo
El gobierno bonaerense ofreció a Japón células madre mesenquinales de médula ósea para tratar a pacientes con síndrome radiactivo agudo, tras aumentar el riesgo de radiación en la central nuclear de Fukushima 1, informó hoy el ministerio de Salud provincial.
"La células madre mesenquimales se encuentran en la médula ósea, productora de la serie blanca de la sangre, y en la sangre misma, y tienen la posibilidad de transformarse en cualquier célula del organismo", explicó en un comunicado el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia.
En tanto, el titular del Centro Unico Coordinador de Ablación e Implante provincial (CUCAIBA), Alberto Maceira, recordó que el Servicio de Medicina Regenerativa investiga el uso de esas células en seres humanos y aclaró que se probó su efectividad en animales para regenerar la piel en grandes quemaduras.
El funcionario precisó que esta ayuda humanitaria a Japón estará destinada al "tratamiento compasivo" de los afectados por síndrome radioactivo agudo, es decir, personas que, dada su gravedad, no tengan otras posibilidades terapéuticas.
El gobierno bonaerense transmitió hoy al embajador Hitohiro Ishida que el laboratorio del CUCAIBA "está preparado para proveer y disponer en grandes cantidades y en forma inmediata de células madre mesenquimales de médula ósea".
Asimismo, informó que las células incluyen todos los controles de bioseguridad propios de la actividad trasplantológica en el país. El síndrome radioactivo agudo es un conjunto de signos y síntomas que pueden incluir desde pérdida del pelo hasta quemaduras superficiales o profundas de la piel.
Según el nivel de radiación recibida, puede afectar también a los órganos vitales provocando hemorragias, cesación de las funciones vitales del intestino, lesiones oculares y nasales. "En una segunda fase, dada por una mayor exposición a la radioactividad, el síndrome afecta las funciones de la médula ósea y en su tercera fase ocurre el cese de las funciones del sistema nervioso central, estado en que la muerte es inevitable y puede ocurrir en horas", explicó Enrique Casirola, del área de Radiofísica Sanitaria de la cartera sanitaria.
Por otra parte, la ministerio de Relaciones Exteriores mantiene contactos permanentes con las cancillerías de América Latina para coordinar el apoyo de las representaciones diplomáticas en Japón y evaluar las contingencias que puedan presentarse. La Autoridad Regulatoria Nuclear dijo que monitorea la situación nuclear en Japón "de manera ininterrumpida en base a datos procedentes de fuentes seguras e inobjetables", informes que son "analizados y evaluados" por especialistas.
Ese organismo reportó que los niveles de radiación detectados en el área de Tokio y sus alrededores "se corresponden con valores de fondo natural de radiación".
"El impacto radiológico de la situación se limita a la zona circundante a las instalaciones afectadas", precisó.
La cancillería argentina dispuso el envío de un médico de la Dirección de Salud del ministerio a Tokio para establecer un contacto profesional con las autoridades de salud japonesas.
También decidió reforzar la sección consular en el país asiático mediante el envío de dos funcionarios, a fin de asistir a los ciudadanos argentinos.