05.09.2010 - 0:00 | Economía

Una consultora dijo que gobierno prepara el terreno para un "inevitable" ajuste de tarifas

El Gobierno comenzó a preparar el terreno para "un ajuste de tarifas tan necesario como inevitable", concluyó un informe privado, luego de que el jueves se difundieron anuncios en medios gráficos que resaltaban los bajos precios de la energía eléctrica en Argentina.

Para expresar el argumento de una manera más elocuente, las autoridades recurrieron a la comparación entre las tarifas energéticas y los precios de bienes de consumo como alfajores y mensajes de texto.

"El objetivo es instalar en la sociedad la noción de que un ajuste de tarifas es tan necesario como inevitable", subrayó el análisis de la consultora Delphos.

Destacó que "durante julio último se registró el pico de demanda de energía más importante de los últimos 20 años".

Remarcó que "la noticia positiva es que el sistema energético nacional logró soportar este nuevo embate de la demanda", pero puntualizó que el hecho de que el sistema haya estado cerca de su pico "funciona como una señal de alarma".

"Dentro de pocos meses tendremos la temporada de verano en donde el requerimiento por parte de los particulares vuelve a ser alto. Por lo tanto, debe ser tomado en cuenta este dato para los meses venideros", indicó el informe.

Señaló que "la restricción de oferta que opera actualmente en la Argentina tiene su razón de ser en el atraso tarifario en el que operan las principales compañías".

"Es que para realizar inversiones se necesita un fuerte desembolso de capital y por ende un período de tiempo lo suficientemente largo para recuperarlo", sostuvo el análisis.

Puso de relieve que "en un país donde la inflación acumulada en los últimos 10 años es de 285 por ciento y los ajustes tarifarios fueron ínfimos, cuesta pensar rentable a un sector clave para el desarrollo del país".

También se refirió al suministro de gas, y subrayó que "hace 13 meses que la producción no logra superar sus valores del año anterior".

Además, señaló que "el consumo muestra variaciones sistemáticamente positivas", con lo cual advirtió que "esta tendencia no es sostenible en el tiempo".

Precisó que la industria brasileña paga en promedio el equivalente a 2,43 pesos por el metro cúbico de gas, mientras que en Argentina la tarifa es de 63 centavos, es decir casi 4 veces menos.

La brecha en el caso residencial es astronómica: en Brasil, los usuarios pagan poco más del equivalente a 8 pesos el metro cúbico, cuando a nivel local la tarifa media no llega a 30 centavos, unas 28 veces menos.