La oferta fue dividida en seis tramos, a tasa fija y flotante, con plazos entre los tres y los 30 años. Los inversores generaron una demanda de u$s 50.000 millones de dólares por los papeles, en una señal del fuerte apetito por las compañías de alta calificación provenientes de mercados emergentes.
Según fuentes con conocimiento de la operación, el papel a tres años por u$s 1.250 millones y con vencimiento el 20 de mayo de 2016 se colocó a un precio de 99,584 para un rendimiento del 2,144 % un diferencial de 175 puntos básicos por sobre a los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
El papel con tasa flotante a tres años, por u$s 1.000 millones y que vence el 20 de mayo de 2016, se colocó a tasa Libor más 162 puntos básicos.
El bono fijo a 5 años por u$s 2.000 millones se subastó a un precio de 99,352 para un rendimiento del 3,125%, es decir a 230 puntos básicos por sobre el bono comparable del Tesoro de Estados Unidos.
El papel a 5 años con tasa variable, que vence el 15 de enero de 2019, por u$s 1.500 millones, fue colocado a la par con tasa Libor más 214 puntos básicos.
El tramo a 10 años de u$s 3.500 millones y con vencimiento el 20 de mayo del 2023 se colocó a un precio de 98,828 con un rendimiento de 4,522% con un diferencial frente de 260 puntos básicos frente a la deuda comparable del Tesoro de Estados Unidos.
Mientras que el papel a 30 años por u$s 1.750 millones de dólares fue con un precio de 98,027 para un rendimiento de 5,764% y con un diferencial de 265 puntos básicos frente a la deuda comparable del Tesoro estadounidense. El vencimiento de este papel es el 20 de mayo del 2043.
Con la operación, Petrobras obtuvo más de la mitad de los u$s 20.000 millones que pretende pedir prestados este año, en su esfuerzo por asegurar la inversión en exploración y producción petrolera pese a una caída de las ganancias.
