En esa ocasión se trató más de una aventura en una noche de excesos que un verdadero amor y el casamiento fue anulado a las pocas horas en medio de un intenso debate mediático acerca de la salud mental de la artista.
Poco más tarde, Spears se casó con su por entonces bailarín Kevin Federline, con quien tuvo dos hijos -Sean Preston, quien hoy tiene seis años y Jayden James, de cinco- y luego se divorció.
Tras penar por el fracaso, el amor volvió a tocar la puerta de la ex colegiala sexy con la llegada de Trawick, quien fue por varios años su representante y amigo. El romance fue guardado bajo siete llaves por el equipo de la artista y en pocas ocasiones se los vio juntos.
Pero la relación prosperó y ahora ambos pasarán por el altar. Según se supo esta semana, la ceremonia será pequeña y a las orillas del mar, con menos de 50 invitados.
De este modo, Spears cambió sorpresivamente los planes originales de tener una boda estilo country en su casa de Kentwood, en Lousiana, en la que planeaba ofrecer comida típica a numerosos comensales. (Reporter)

