“Ya los conocemos. Los vemos entrar y sabemos que nos vienen a robar”, declaró una empleada del negocio, y agregó en el último robo la pasé mal, porque entraron dos pibes y uno me apuntó con un cuchillo. Me pedía que me quede quieta. Fueron algunos minutos, pero pareció algo interminable. Encima, no podían abrir la caja registradora porque hay que poner un código, así que tuve que ir a ayudarlos. Tuve mucho miedo de que me hicieran algo”..
En torno a las denuncias realizadas en sede policial, se indicó que ya se hicieron reclamos, aunque explicaron que hay un problema de jurisdicción, porque la panadería se ubica en una zona que limita las áreas correspondientes a seccionales de Tigre y San Fernando. “La policía de Tigre viene y nos dice que es de ellos, pero después los de San Fernando aseguran que es al revés. Es un lío, la verdad que lo único que necesitamos es seguridad. Colocaron cámaras por todos lados, pero a los chorros no les importa nada que los filmen”, cerró la empleada.
