No obstante, se acordó que cada colegio podrá estimar sus gastos, pero la mayoría "no modificará entre octubre y diciembre la cuota que ya vienen pagando los padres", según se informó.
Desde mayo los colegios aplican un aumento de hasta el 15 por ciento en los aranceles "a cuenta, para compensar mayores costos laborales" y esta diferencia será ahora descontada de la cuota compensatoria –recupero- que defina cada colegio de acuerdo a su nivel de gastos y subvenciones estatales que reciba. En la mayoría de los casos no habrá cambio de los valores, en otros se aplicará un "pequeño incremento" y en los restantes se deberá bonificar lo que percibieron de más.
Antes de tomar esta decisión, los propietarios de los establecimientos de gestión privada deberán presentar una declaración jurada ante la cartera provincial y la secretaría de Comercio Interior publicará luego en su página web la lista de los colegios autorizados a incrementar la cuota y su monto, se explicó.
En la provincia de Buenos Aires hay unos 5.000 colegios privados que cuentan con una matrícula aproximada de 1.600.000 alumnos, entre niños y adolescentes, en tanto a las escuelas pública asisten unos 3 millones de estudiantes.
